Historia de terror - El Cirujano Plastico
El cirujano plástico Tomás era un genio en lo que hacía. Cientos de ricachonas satisfechas que salían de su clínica más tersas que la superficie de un melón le dejaban una buena factura y sus lorzas en sus manos. Desfiguraciones por accidente, injertos de quemados, trasplantes de piel, liposucciones… Era un buen maestro en todo lo que hacía… Pero estaba obsesionado con su singular Everest; la simetría. Su carrera no le había dejado espacio para tener hijos, pero lo compensaba con cochazos de competición, mansiones, chalets a pie de playa. Su mujer era la más bella de la ciudad según las revistas de moda… Claro que la belleza no escondía secretos para el buen doctor e hizo de su mujer la musa de muchos y la envidia de muchas. Tomás sentía como el reloj de la vida no se podía detener. Arrugas, flaccidez, caída de las carnes y recolocamiento natural de las grasas. Cada vez que la miraba sentía la necesidad de completar su obra, de ganar en el pulso al paso del tiempo. ...